Con su proverbial capacidad para reflexionar de forma creativa y comprometida sobre la realidad actual, Edward W. Said previene contra aquellos intelectuales que optan por el silencio oportunista, por la cautela y el patrioterismo. El intelectual debe ser un francotirador, un crítico y un desmitificador, condenado a la soledad y al exilio interior. Siempre alerta a la manipulación del poder, la obligación del intelectual, según Said, es guardar celosamente el don más preciado: su independencia.
Edward W. Said es catedrático de Literatura Inglesa y Comparada en la Universidad de Columbia, y entre sus obras pueden citarse Beginnings: Intention and Method, Orientalismo, The Question of Palestine, After the Last Sky: Palestinian Lives, Musical Elaborations, Culture and Imperialism, The Politics of Dispossession y The World, the Text and the Critic..