Todas las mañanas, Singo tiene que ir a la fuente a buscar el agua que necesita su familia durante todo el día, porque en su aldea no hay agua corriente. Hace calor, el camino es largo, pero Singo, esperando en la cola de la fuente a que le toque el turno, conoce a Naga, una niña muy bonita que lleva un sari verde. Y Singo y Naga se ahcen amigos. El agua es un bien escaso. En Contar y cantar, Montserrat del Amo parte de una canción popular para narrarnos una historia llena de fantasía, pero siempre inundada de realida y de poesía.