Cada persona tiene derecho a decidir quién toca y quién no toca su cuerpo. Por eso, Marta se sintió muy mal cuando, en el autobús, un hombre extraño le puso las manos en su trasero. Afortunadamente, hizo dos cosas muy importantes: correr para huir y contar para pedir ayuda. En Cuentos para Conversar, los personajes del programa La Aventura de la Vida protagonizan historias que acercan la Convención sobre los Derechos del Niño a las familias que tienen niñas y niños de más de 5 años de edad.